30.12.10

PRIMERO DE AÑO






La gente se renueva y se programa.


Tiempo de Navidad, fin de Adviento,
que dura unos diez o doce días,
tiempo de puras fiestas, vacaciones,
en los que da principio el Nuevo Año.


La gente se renueva y se programa,
y hace proposiciones que no cumple.


El nuevo calendario que comienza
la llena de optimismo y esperanza.


Qué hermoso es comenzar con alegría,
difícil mantenerse todo el año.
Pero así somos, nunca aprendemos,
amamos la rutina y el engaño.


Los grandes medios hacen el balance,
hacen pronósticos para el nuevo año,
tanta gente que muere cada día,
tantos niños y niñas olvidados.


Ay del que no tiene voz para gritar.
Ay de los que sí gritan pero nadie
tiene en cuenta sus planes y sus gestos.


Cada hombre y mujer hace su vida
hasta que llega el año de la muerte.



P. Enrique García Santamaría
cssrenriquegs@gmail.com

1.12.10

DICIEMBRE: Adviento y Navidad






NACIMIENTO
En una noche oscura de diciembre
en un lugar oculto, un establo,
nace el Rey de los cielos y la tierra.

¿Cómo entender los designios de Dios?
Los ángeles le cantan y lo arrullan
y unos pobres pastores lo visitan,
y quedan admirados de aquel Niño.

A todos los que ven, con los que hablan,
les cuentan maravillas de aquel Niño.

Nadie más se conmueve ni se entera.
Una estrella en el cielo, prodigiosa,
Se lo muestra a unos Reyes; que eran sabios.

La propaganda era suficiente;
los caminos de Dios y de los hombres
no se encuentran porque son opuestos.
Los jefes y los sabios de Israel,
buscan un Mesías ostentoso,
rodeado de gloria y de poder.

En cambio Dios lo quería humilde,
el más pobre de todos los nacidos.


 P. Enrique García Santamaría
cssrenriquegs@gmail.com

31.10.10






NOVIEMBRE: Santos y Finados

Se corrió la cortina de los cielos,
santos y santos, número infinito,
igual que las estrellas en la noche,
tantas que no se pueden contar.

Pero no eran luciérnagas lejanas,
eran soles inmensos deslumbrantes.
Queriéndolas contar, quedé dormido,
ofuscado por tantos resplandores.

¿Dónde estaban los jefes poderosos?
Todos habían sido gente humilde.
Un mundo del revés donde los pobres,
los pisoteados, los sufridos
eran ahora los reyes, los primeros.

Niños que no nacieron, masacrados
eran astros brillantes, distinguidos,
todos los pobres, hambrientos y desnudos
eran soles radiantes, con sus nombres.

Era la tierra nueva, el cielo nuevo
donde al fin gobernaba la justicia.
Todo maravilloso, tan extraño
que sólo viéndolo se podía creer.

El cielo, ¿Quién lo puede describir?
No existen las palabras que lo expresen.
Y allá, en un rinconcito muy callado,
dormían los millones de finados.

P. Enrique García Santamaría
cssrenriquegs@gmail.com